Los Bomberos Voluntarios de Inés Indart demostraron que su vocación de servicio no distingue entre personas y animales. En la tarde del sábado, alrededor de las 17:00 horas, llevaron adelante un delicado y exitoso rescate de un perrito que había caído en un pozo, evitando así un desenlace que podría haber sido trágico.
Ante el llamado de alerta, acudió al lugar el móvil N° 10, con personal a cargo del segundo jefe de Cuerpo, el Oficial Auxiliar Emanuel Caballero. Con profesionalismo, rapidez y un profundo sentido de humanidad, el equipo desplegó las maniobras necesarias para poner a salvo al animal, que se encontraba en una situación de alto riesgo.

La intervención no solo requirió conocimientos técnicos, sino también paciencia, empatía y cuidado, valores que forman parte del ADN bomberil. El rescate culminó con el perrito fuera de peligro, generando alivio y emoción entre los presentes.
Cada salida, cada intervención y cada rescate reafirman que los bomberos están siempre al servicio, no solo frente a emergencias humanas, sino también cuando una vida animal necesita ayuda. Un gesto más que engrandece su labor silenciosa y solidaria, y que merece ser reconocido y valorado por toda la comunidad.
Compartir